reconfortante,
alivio
salvador
rescate,
por fin,
De helicópteros
basta.
La humedad,
El eco sordo,
o como se lo acordaba,
el hedor ácido
de lo que flotaba en el inodoro,
consecuencia quizá
del malestar provocado
por el cóctel:
Perfume dulce
mas
aliento etílico
mas
ojos entreabiertos
mirándolo desorientados
mas
sudor condimentado
con sabor a
ausencia
mas
desnudez ajena al tacto
mas
sexo sin imágenes
mas
distanciamiento próximo
mas
una memoria entrecortada
del sonido de sus
zapatos tropezar
y una risa insoportable
mas
los besos mas secos
y pestilentes
del mundo
mas
el deseo inalcanzable
mas
rechazo por lo contiguo
mas
pena por si mismo
mas
pena por quien reposaba
a su lado
mas
desesperación por lo cíclico
del asunto
mas
la inevitabilidad
de volver a despertar
reventado y
tener que volver a reventar
en el momento de abrir
la puerta de calle
y elucubrar las coordialidades
mas mentirosas,
mutuas,
lo único
mutuo.
